miércoles, 3 de junio de 2009

Otra vez pisoteados en los call


No es algo nuevo afirmar que en los últimos años el mundo del trabajo sufrió profundas transformaciones. Nosotr@s, l@s jóvenes, quienes recién accedemos a este mundo, somos l@s primer@s en la lista de los contratos basura y la precarización laboral de las empresas y el estado.
Actualmente, los gobiernos promueven las ventajas competitivas de una mano de obra joven que es, en una dinámica paradójica, valorada y desvalorizada. Por un lado, con saberes educativos y universitarios, y, por otra parte, precaria, difuminada de derechos laborales básicos; es decir, con estilos de vida que se articulan con las exigencias actuales de producción. Somos una generación de trabajador@s que, en diversas ocasiones, por no conocer otro modo de trabajar, naturalizamos la ausencia de derechos básicos y prerrogativas, conviviendo con distintas formas de violencia laboral… y sí, la desorientación es fuerte.
Los sindicatos, por su parte, se encargan de “hacer carne” el éxito de la explotación al marginar de representación gremial a los trabajadores precarizados en actividades donde prevalece la tercerización. En los call center, por ejemplo, Comercio no lleva a cabo ninguna acción política que defienda nuestros derechos. Muy por el contrario, contempla los abusos y las presiones crecientes de las empresas con sus trabajadores. Al no existir una adecuada (nula) regulación, las empresas persiguen y hostigan a los trabajadores con métricas de productividad irrealizables, despidos injustificados y/o arbitrarios, además de profundizar maniáticas prácticas de disciplina y control.

El nuevo acuerdo de “recomposición salarial”

El 30 de abril de 2009, en el Ministerio de Trabajo, los representantes de la Federación Argentina de Empleados de Comercios y Servicios (FAECYS) y las Cámaras empresariales firmaron un nuevo acuerdo salarial homologado para los empleados de comercios.
Este acuerdo- que rige para la mayoría de l@s trabajador@s de call centers y empresas de telefonía celular de la provincia de Córdoba- establece, en primer lugar, la suma de $300 para l@s trabajador@s que prestan servicios en jornadas completas (8 horas diarias); y para aquell@s con jornada reducida (5 horas y media y 6 horas), la asignación se abonará en forma proporcional. Dicha suma tendrá el carácter de no remunerativa hasta el 31 de enero de 2010, en tanto que el convenio se extenderá hasta el 31 de octubre de 2009.

Otra forma de abuso encubierta antes de las elecciones

En primer lugar, la jornada completa de un trabajador de call no excede las 6 horas diarias, ya que, paradójicamente, las empresas argumentan que superado ese umbral “la tarea es insalubre”. Por lo tanto, se establece que nuestras 6 horas diarias de trabajo equivalen a las 8 horas de trabajo de un empleado de comercio.
Ahora bien, la realidad es que este acuerdo esconde un jugoso negocio para las empresas. En primer lugar, se afirma que nosotros trabajamos en “jornada reducida”, por lo cual no nos corresponde percibir los $300. Recibiremos un proporcional que ronda entre $200 y $225. Además, al volver no remunerativos los incrementos del mes de abril de 2008 que debían blanquearse el mes pasado, las empresas podrán abonar gran parte del aumento con el dinero que se ahorran de aportes provisionales, y hasta el mes de enero de 2010 se aseguran despedir trabajador@s con indemnizaciones que toman como referencia la escala salarial anterior al mes de abril de 2008.
Y esta estrategia no termina aquí: los representantes del gremio de comercio permitieron que la homologación del aumento llegara recién a fines de mayo (a pesar de que el acuerdo se firmó el 30 de abril). De esta manera, la práctica de reducción de los costos se orienta en hacernos creer que nuestro sueldo será más abultado, ya que en los primeros días de junio cobraremos el aumento correspondiente al mes de mayo. Sin embargo, nada nos asegura que las empresas estén dispuestas a pagar en forma.
Si bien es justo exigir el pago por jornada completa ($300), resulta poner de relieve que estas empresas, en Argentina, durante 2008, superaron los mil millones de pesos en exportaciones y siguen creciendo. Una ganancia extraordinaria a costa de nuestras frágiles condiciones de trabajo y de bajísimos sueldos (como es el caso de este aumento).
Y como si ese panorama fuera poco, se destacan las denuncias en la Dirección de Defensa del Consumidor de Córdoba. Los servicios más denunciados pertenecen a los de telefonía celular, Bancos, servicios de Internet, tarjetas de crédito, entre otros. Los consumidores argumentan que son estafados con cobros indebidos de abonos y tiempos de comunicación o por consumos inexistentes, incumplimientos de servicios contratados, aparatos en mal estado, falta de información en los servicios de atención al cliente y ventas, etc.

Nuestra salud, error fatal

Tampoco es extraña la noticia de nuestro agobio por la demanda de atención continua, de la repetición hasta el hartazgo y casi sin sentido del speech de la empresa. Por los ritmos de trabajo intensos, los descansos inadecuados, las hostigaciones de l@s jefes y supervisores, algun@s sacamos carpetas médicas y/o psiquiátricas; otr@s nos sostenemos con ansiolíticos, empastillados hasta los dientes. Terminamos con un humor espantoso, un sentimiento personal de angustia, enojo e impotencia. Se nos obliga a que, en la mayoría de las llamadas, nuestra mente se adapte a los insultos y a las quejas. ¿Por qué nos sometemos a esto? ¿no basta con nuestro crítico sueldo? No existe un espacio para pensar, para sentir. En el call los tiempos están finamente pautados, son dinero.
En un estudio que realiza Pablo Cólica, especialista en medicina interna y del estrés y director médico de la Asociación de Medicina del Estrés de Córdoba (Amec), el síndrome de estrés laboral crónico (burn out) se desarrolla con una enorme rapidez en los call center. Este síndrome surge por estar trabajando seis horas con un alto grado de presión, sobreestimulación auditiva y visual, escasas pausas y maltrato psicológico de jefes y supervisores. “La investigación da cuenta de que los pacientes tienen jaquecas, trastornos del sueño y digestivos, palpitaciones, falta de aire, debilidad, contracturas musculares, alteraciones cognitivas, pérdida de concentración y de memoria, falta de atención, fracaso o abandono de sus estudios. (La voz del interior, 15/05/09)
El doctor en medicina y consultor externo de la OIT, Mario Epelman, en una nota de la revista Veintitrés, explica que “los call centers reúnen todos los males de la globalización. El control permanente genera síntomas psicosomáticos como irritación, nerviosismo, erupciones en la piel, insomnio, problemas de relaciones interpersonales, gastritis, ataques de pánico. Además, esta clase de trabajo, si no se realiza una prevención adecuada, generan disminución auditiva, con riesgos de hipoacusia, lumbalgias por la postura en las sillas y tendinitis en las articulaciones de las manos”.
Es evidente que los malestares no son un tema individual, sino colectivo, por eso la importancia de cuidar y defender nuestra salud, uno de los capitales más preciados de la vida que las empresas intentan domesticar.
Con este boletín tratamos de unir fuerzas, de construir espacios y formas de lucha colectivas, alrededor de este modo de trabajo que es el call center. Si bien existen particularidades en cada empresa, tod@s compartim@s un sueldo que no alcanza para nada y reconocemos lo intolerable que es la violencia laboral en un call. Es por esto que buscamos comprometernos en esta lucha específica, la nuestra, para que podamos unificar criterios y mejorar nuestras condiciones de trabajo. ¡Te esperamos!

Jueves 4 de junio, a las 18:00 hs, nos juntamos en Colón y Cañada para movilizarnos, con caretas, al Ministerio de Trabajo y a los edificios de varios call center de la ciudad de Córdoba.

jueves, 14 de mayo de 2009

ESTOS MEDICOS NOS ATIENDEN escrache al Dr Hugo Felipe Rostagno

Chicos de call y que no sean de call: es un pedido de solidaridad el que les hago. llamo a un escrache al Dr Hugo Felipe Rostagno que atiende en empresa salud calle 27 de abril 885 que hace medicina laboral para los empleados de atento. el dia 11 del corriente, me dirigi con un certificado que expedia 15 dias de reposo laboral de la voz por laringitis cronica y edema bicordal, el dr rostagno con total impunidad, falta de etica profesional y total negligencia me dio el alta para reincorporarme a la empresa atento sin realizarme ningun tipo de revisacion medica, ante lo cual me queje y me dijo que el sin revisarme me veia bien ... luego quizo obligarme a firmar el alta... ante esto es que quiero escracharlo ya que el tipo da charlas y es un muy renombrado doctor de la HIPOCRESIA .....

miércoles, 6 de mayo de 2009

La subordinación del gremialismo al capital

Por Lema

Luego de la rebelión de los trabajadores de Atento (call center dependiente de Telefónica S.A) en Martinez y Barracas en 2005 , Buenos Aires, por mejorar sus condiciones de trabajo, la Cámara de Call Centers de Córdoba firmó, el 22 de marzo de 2006, con la Asociación Gremial de Empleados de Comercio de Córdoba (AGEC) un Convenio Colectivo anexo y complementario al Convenio Colectivo de Trabajo (CCT) para Empleados de Comercio, sólo válido para la Provincia de Córdoba y específico para el personal de los call centers. La Agec se atribuyó la representación de los trabajadores de call center y en su “negociación” no participó ni un solo teleoperador, por el hecho de que no existen y no se permiten delegados.
Este convenio rige con exclusividad las relaciones laborales de la actividad de provisión y comercialización de servicios de contactos para terceros en toda la provincia de Córdoba. “La Cámara Empresaria de Servicios de Contactos para Terceros de La Provincia de Córdoba (CESCT) reconoce a la Asociación Gremial de Empleados de Comercio de Córdoba (AGEC) y a la Federación Argentina de Empleados de Comercios y Servicios (FAECYS) como legítimos representantes de los trabajadores de las empresas que la integran y que se desempeñen en alguna de las categorías que serán descriptas en el presente Convenio. A su vez, AGEC y FAECYS reconocen a la CESCT como la entidad empresaria con aptitud representativa para negociar colectivamente en los términos de la legislación vigente, en representación de las empresas prestadoras de servicios de contactos para terceros asociadas a la misma” (art 1).
El esquema de trabajo en los call center está basado en la telefonía y en el uso de programas informáticos. La atención de clientes consiste, entre otros, en información, ventas y reclamos, a través de programas informáticos que ingresan las llamadas para los operadores, con auriculares y micrófonos sin manos (head-set, vinchas en la jerga de los teleoperadores). A su vez, este software controla la duración de las llamadas, permite que los jefes se comuniquen en pantalla con los empleados e ingrese una nueva llamada inmediatamente terminada la anterior.
Este desconocimiento de la específica naturaleza de las tareas de los trabajadores de call center, los coloca en una posición de desigualdad desfavorable frente a quienes realizan idénticas tareas en empresas bajo el Convenio Colectivo de Trabajo de Telefónicos. Es decir, un encuadramiento sindical bajo un convenio inferior al de la rama telefónica. Por ejemplo, en relación al descanso durante la jornada laboral, el operador telefónico tiene- en centrales de tráfico de llamadas que opera a través de sistemas digitales (como por ejemplo el uso de computadoras y head-set)- un descanso visual de 10 minutos por cada período de 2 horas de trabajo corrido en su puesto de Operación. El CCT de Comercio, que agrupa a los teleoperadores de call center, por su parte, dice que el trabajador cuya jornada sea completa y continuada de seis horas y media (6,5) diarias o más, gozará sólo de un descanso de treinta (30) minutos dentro de la jornada, que podrá ser fraccionado por la empresa en dos (2) períodos iguales de quince (15) minutos cada uno, priorizando no afectar la prestación del servicio. (art 7. Anexo CCT de comercio). Por lo tanto, el teleoperador está sometido a trabajar más de dos horas ininterrumpidas atendiendo llamadas (en un flujo promedio de 0,01 segundo entre llamada y llamada) y trabajando con herramientas informáticas.

El dispositivo movilidad

La práctica de la alta rotación, por su parte, le permite a las empresas evitar pagar sueldos y premios por antigüedad a sus trabajadores; poseer la facultad exclusiva de establecer reglas de conducta; determinar cantidad, ubicación, horario y tareas de los teleoperadores, y las modificaciones necesarias que requiera “la buena marcha de la empresa” (art 3, CCT de Comercio); forzar a los trabajadores a cumplir tareas en horas suplementarias y generar una gran movilidad en los puestos de trabajo que inciden en el franco compensatorio. “Las empresas podrán disponer cambios en los lugares y horarios de trabajo de los empleados” (Art 8, CCT de Comercio) y extender la jornada de trabajo de diferentes duraciones “de acuerdo a las tareas asignadas y/o requerimientos operativos del servicio a brindar” (art. 5, CCT de Comercio)
El personal de call center que queda excluido del CCT de Comercio es el que dispone y/o aplica sanciones disciplinarias; los directivos, gerentes y jefes; el personal administrativo o de secretaría que manejen información confidencial; profesionales cuando cumplan tareas de su especialidad (art. 2).
Bajo estas condiciones críticas de trabajo, un gran número de teleoperadores renuncia por problemas de salud o porque el ritmo de trabajo es extenuante. “Los trabajadores reconocen y aceptan su obligación de hacer lo que de ellos dependa para que los clientes reciban un servicio de calidad, sin costos originados en pérdidas de cualquier tipo y con un alto valor intrínseco, de manera que satisfagan a los clientes y aseguren la sobrevivencia y rentabilidad de las empresas y el nivel de empleo.” (Art 3, CCT de Comercio).
Sin embargo, a pesar de que se mencione otorgar un servicio de calidad a los clientes, las empresas sólo persiguen una alta rentabilidad. El 20 de abril de 2009, el matutino cordobés Día a Día, publicó que, durante 2008, los servicios de telefonía celular, Bancos, servicios de Internet, tarjetas de créditos y venta de electrodomésticos fueron los servicios más denunciados en la Dirección de Defensa del Consumidor de la Provincia de Córdoba. Los ciudadanos y consumidores argumentaron que fueron estafados con cobros indebidos de abonos y tiempos de comunicación o por consumos inexistentes, incumplimientos de servicios contratados, productos fallados o en mal estado, falta de reconocimiento de las garantías y falta de información en los servicios de atención al cliente y ventas.
Por otra parte, el Convenio de Comercio tampoco reconoce las enfermedades frecuentes de los teleoperadores. “Desde el punto de vista de la medicina laboral, los call centers reúnen todos los males de la globalización. El control permanente afecta a la salud, genera síntomas psicosomáticos como irritación, nerviosismo, erupciones en la piel, insomnio, problemas de relaciones interpersonales, gastritis, colitis, colon irritable, ataques de pánico, aumento de la presión arterial”, explica el doctor Mario Epelman, consultor externo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y especialista en salud laboral, en una nota publicada en la revista Veintitrés.
En resumen, sin una protección legal adecuada, los trabajadores de call center están librados a la violencia laboral de la empresa como la presión, el acoso y la persecución. Si los trabajadores nunca reclamaron abiertamente elección de delegados es simplemente porque dentro de las empresas rige el régimen del terror, un estado de excepción de derechos y prerrogativas, donde el que se anima a levantar la voz es despedido o perseguido, y por otra parte porque una gran cantidad de trabajadores desconoce los derechos básicos de afiliación, representación gremial y huelga, consagrados en la Constitución Nacional y por diversos Organismos Internacionales como la OIT y la O.N.U.

martes, 28 de abril de 2009

El Call y el gobierno sobre la conducta y la intelectualidad de los trabajadores

Por Lema

El call center es una gran máquina donde prevalece el trabajo inmaterial. Es decir trabajos que no producen un objeto material autónomo, sino que se basa sobre la explotación de ciertas facultades humanas genéricas, en la subjetividad de las personas, como es el lenguaje, la comunicación, la memoria, la sensibilidad, inclinaciones éticas y estéticas, capacidades de abstracción y aprendizaje. Estas características se instalan en el mismo corazón de la producción. Los aspectos lingüísticos- relacionales, el oportunismo y la charla (carácter no referencial del lenguaje) se convierten en herramientas de gran importancia. No el gran científico, sino aquel simple parlante, depositario de la capacidad de pensar y hablar.

El punto de partida es que la vida de las personas se compone de situaciones reales, vivencias, conversaciones, ambigüedades y conflictos. Por lo tanto es a partir de la práctica, donde las personas como seres sociales interactúan, se relacionan y comparten, que circula la información y la producción de conocimiento. El control depende en capturar y reducir esa multiplicidad de dimensiones y articularlas con los objetivos de producción de valor de las empresas.

Este control y explotación significa un deterioro de la comunicación, porque esta pierde su carácter de gratuidad, de placer, de libre interacción, de contacto erótico y, bajo el flujo mercantil, se transforma en necesidad económica. Esta forma de trabajo tiende a difundirse y proliferar en el circuito productivo global, mediante tareas digitalizadas, que impulsan la integración de sujetos- bajo el imperativo de la competencia en el trabajo, en la comunicación, en la cultura- mediados por el mercado.

El call center divisa estas características y se encarga de explotar estilos de vida. En Argentina, por ejemplo, miles de jóvenes, especialmente estudiantes, técnica y subjetivamente disponen de ciertos rasgos distintivos como el idioma, la disposición a la rotación, a la movilidad, a una cierta conexión y relación con la comunicación y la informática, a la lectura e interacción con un monitor, a un gusto por la velocidad, que las empresas reducen y comandan en un uso cuasi policial como parte de un valor-ambiente practicado por ciertas generaciones. Como prescribe el nuevo managenment hoy, “es el alma del operario que debe descender en la oficina”. Es su personalidad, es su subjetividad que debe ser organizada y comandada.

El toyotismo, de la disciplina al control: un guiño de ojo a los call

Toyota durante los años ’70 reveló un poderoso instrumento de control, en el esquema de trabajo, para trasladar la competencia interempresa, a la competencia- rivalidad entre obreros. Pequeños grupos combinados al control de calidad, denominados Equipos de Calidad (EQ) se transformaron en la principal transformación al interior del proceso de producción. El mecanismo consistía en que cada obrero o cada grupo, en tiempos verbales, sea alentado a hacer proposiciones y si la empresa encontraba que su proposición era excelente, premiaba al grupo. La idea era romper entre los obreros toda forma de cooperación que escapara de la lógica empresarial, haciendo competir unos grupos contra otros.

Esta forma de control tenía el efecto de producir una desolidarización y potenciaba un individualismo que concebía al otro según reglas de competencia, es decir, como un peligro, como un límite, más que como una forma de enriquecimiento.

Además, en el team work (trabajo en equipo) los trabajadores son individualizados y categorizados de manera diferente; por ejemplo, los asalariados no trabajan junto a los subcontratados en la misma empresa, cada caso se vuelve particular. También, cada trabajador pertenece sólo a un equipo de trabajo y, en éste, el control se ejerce de tres formas. En primer lugar, el trabajador se autodisciplina para realizar su trabajo específico dentro del equipo. En segundo lugar, se encuentra el hostigamiento del propio grupo para que cada miembro acelere los tiempos de producción, incrementando la competencia con otros grupos, según unos objetivos prefijados. Si alguno no es lo suficientemente productivo o “se retrasa” en cumplir las tareas, será el grupo quién ejercerá presión al trabajador potenciando un sentimiento de culpa y temor a ser segregado del equipo o despedido. Y el tercer control lo ejerce el supervisor o team leader (líder del equipo) que se encarga de confeccionar las planillas de productividad y calidad de cada trabajador. Los supervisores recorren los pasillos controlando que todo funcione “como corresponde”. Por ejemplo, controla a cada trabajador en particular mediante diferentes sistemas informáticos, en su producción, en su tiempo de descanso, en su charla con otro compañero, o la “demora” que le lleva ir al baño, en todos sus movimientos. Esta forma de control se convierte en poder sobre la vida, ya que es en el cuerpo donde también se dirige la corrección, la mirada y el control.

En este nuevo escenario, los dispositivos permiten que la obediencia se juegue todo el tiempo palmo a palmo con la sumisión y que los trabajadores sean explotados al máximo, interiorizando la aceptación de un trabajo insalubre.

Esta forma de abuso de poder y de violencia manifiesta y simbólica permite también individualizar al trabajador que se opone al régimen de extrema presión. Por lo tanto, según esta práctica, tendrá menos posibilidades de encontrar apoyo en el resto de sus compañeros y será más fácil eliminarlo.

viernes, 24 de abril de 2009

¿Quien se queda con la diferencia de tu sueldo?

El viernes 13 de marzo me llegó un mensajito: “Salió 1 fallo a favor del reencuadramiento de los call cent en telefónicos. Corré la bola.” Seguramente con el pasar de los días la noticia circuló hasta llegar al call. Y ahí, en el break o en el exiguo tiempo de avail algunos empezaron a animarse a hablar del tema.

Están los más escépticos, claro, los que piensan que es algo intrascendente y que no va a llegar a nada. Pero también están los ingenuos, que esperan el día que en un coaching el supervisor nos diga: “Chicos, a la empresa no le dan los números. Así que (otra vez) se van a subir los objetivos y se van a reducir los tiempos de descanso. Ah… y los van a reencuadrar en telefónicos.”…

El fallo del que les hablo salió a favor de Esteban Quiroga Díaz contra Telecom Personal S.A. Se quieren tergiversar lo que dice, por eso, acá va un resumen de lo que dice.

El Despido

Esteban trabajó en el Call Center Mediterráneo de Telecom Personal (atendía el 111) entre el 2003 y el 2006. Cobro un básico conforme al Convenio Colectivo de Comercio (130/75), categoría “4 D” que llego hasta $ 705,35 por mes, más adicionales. Fue despedido el 2 Mayo del 2006 y la empresa le liquidó haberes por un monto de $ 5.979, que Esteban cobró el 9 de Mayo del 2006 (conforme antigüedad, pre-aviso, integración mensual, etc.).

La demanda y la contestación

Con ese dinero en el bolsillo, Esteban demandó a la empresa por la diferencia de haberes, reclamando que mientras trabajaba se le debió haber aplicado el Convenio Colectivo de Telefónicos (201/92) y no el de Comercio.

La empresa contesto a la demanda diciendo que no se le aplica el convenio 201 porque ella no lo firmó, porque de hecho Telecom Personal S.A. no existía cuando se firmó ese convenio de telefónicos, y que quien firmó ese convenio es Telecom S.A., que se dedica a la telefonía fija, no a la telefonía celular como lo hace Personal.

La sentencia judicial

Pero el 27 de febrero del 2009 el juez Daniel Horacio Brain dijo que Esteban tenía razón. Y le aclaró a la empresa que: “es la ‘actividad’ que representa la que fija la convención aplicable; ergo, si la actividad de la demandada es la telefonía, obviamente el Convenio Colectivo de Trabajo que regula la actividad es el 201/92”.

Respecto al argumento que distingue entre la actividad de telefonía fija y la de telefonía móvil, el juez Brain dijo que esto no es suficiente para encuadrar a la última como mera actividad de comercio. Todas son actividades de comercio, después de todo, pero dentro de ella la telefonía es específica y tiene su propio convenio. Finalmente, el magistrado ordenó que se le pague a Esteban la diferencia que, según calculó, es de más de $ 9.000, con más un interés de 1,50 % mensual a contarse desde el momento debido (de cada haber), lo que llevaría a una suma aprox. de $ 15.000. Además Telecom Personal S.A. debería pagar las costas del juicio. Es decir pagar a sus abogados y al de Esteban.

Efectos

Luego del dictamen del juez Brain, empresarios de Contact Centers intentaron desinformar y confundir, aduciendo que el fallo sólo es aplicable a la empresa Telecom. En ninguna parte del fallo el juez dice tal cosa, de hecho señala que no se trata de firmar o no firmar un convenio colectivo, sino que lo decisivo es la actividad. Si los empresarios tuvieran razón, cualquier empresa encuadrada en un convenio, podría evadirlo y reducir los salarios de los empleados, sencillamente tercerizando sus servicios en otra empresa creada a ese sólo efecto. ¿de eso creen que se trata la ley?

Alerta

Estemos atentos, no sirve ser escépticos y menos ingenuos. Este fallo (que todavía no está firme porque la empresa apeló, lo que sigue sumando intereses del 2 % mensual a favor de Estaban), puede ser el comienzo de una oportunidad importante. Aprovecharla implica estar bien informados, leer entre líneas y con actitud crítica.

Así qué…

  • Si te despiden y te hacen firmar la renuncia a cualquier reclamo, fírmalo, porque esa renuncia no sirve de nada. Acepta la liquidación, y después demanda la “diferencia de haberes.” La mayoría de los abogados disponibles inician los trámites de manera gratuita.

  • Las empresas seguirán haciendo lo imposible por desestimar el fallo del juez Brain (de hecho, ya fue apelado). Pero de nosotros depende juntar las fuerzas para reclamar el re encuadramiento.

  • La diferencia entre el servicio de telefonía móvil y telefonía fija no sirve de argumento para encuadrarnos como empleados de comercio.

  • El juez decidió que por el tipo de actividad llevada a cabo por el trabajador, debía pertenecer al Convenio de Telefónicos.

  • Aunque el fallo todavía no esté firme, este es el momento de organizarnos, informarnos y actuar para reclamar las mejoras en las condiciones de nuestro trabajo.

lunes, 20 de abril de 2009

AVISO IMPORTANTE

Chicos por razones obvias es importante que por ahora sus comentarios los firmen con alias que no delate su identidad para no sufrir persecuciones laborales, que ya todos conocemos.